Vox Locális se renueva. Recorre su historia y súmate a este instrumento de comunicación UIM
El Desarrollo Territorial es un proceso de construcción social y cultural con características multidimensionales hacia el interior del territorio, con énfasis en los recursos y potencialidades endógenas desde una mirada de sistema abierto. Incluye la participación de los actores locales en la elaboración de estrategias y políticas de desarrollo. Importa “la manera de hacer” con la gente como principal protagonista. De esta forma se promueve la construcción de una nueva gobernanza en el marco de procesos políticos, participativos e inclusivos. En palabras de Costamagna (2017), es el resultado de un proceso de construcción social que, desde una base identitaria y de valores, articula factores y relaciones que marcan su futuro.
El territorio, es el espacio donde se gestiona el desarrollo. Alburquerque (2014) diferencia al territorio del espacio como soporte geográfico en el que se desenvuelven las actividades socioeconómicas, y vincula el concepto de territorio con la idea de heterogeneidad y complejidad del mundo real, es decir, sus características medioambientales, la singularidad de sus actores sociales, proyectos y estrategias. Entonces este proceso involucra a las personas, el territorio y el ambiente, así como también las capacidades de los actores y las características y formas que adquiere la gobernanza.
Desde este enfoque de desarrollo territorial se comprende que para la gestión del desarrollo no existen recetas, sino experiencias que pueden ser inspiradoras y que alientan a diversos actores a conocer cómo se desarrollan estos procesos en otros territorios, convirtiéndose en un insumo de estudio y de reflexión sobre las acciones propias, así como para el diseño e implementación de nuevas estrategias para el propio desarrollo (Saz: 2012). En palabras de Diaz Bordenave (1977), un modelo que aparentemente se inserte en una situación de desarrollo determinada, puede no ser el indicado para otra.
La comunicación en procesos de desarrollo se entiende como la relación entre personas (Díaz Bordenave: 1978 en Pozzo: 2017), como proceso dialógico resultado de una dialéctica entre acción y reflexión (Freire: 1969, 1970, 1973), generando una relación de interlocución entre sujetos que se influyen mutuamente, comprometidos en un entorno territorial y en acciones tendientes al desarrollo, más allá del poder que cada actor detente desde su rol y función en los diversos campos entendidos como espacio social de acción (Bourdieu: 1992). Proponer y realizar acciones de desarrollo apela a la construcción de relaciones subjetivas entre los que participan en ellas, que deben considerarse, aunque éstas sean difíciles de planificar. (Alfaro: 1993)
En estos procesos de desarrollo que suceden en los territorios es clave la comunicación pública, siendo la forma en que el Estado se vincula con la ciudadanía a través de diversas estrategias y herramientas que facilitan la relación y el trabajo desde una perspectiva inclusiva y participativa. En el mismo sentido, Ladrón de Guevara Muñoz (2019) refiere que la comunicación pública es un "conjunto de acciones y herramientas comunicacionales disponibles en las administraciones del Estado para vincularse a la ciudadanía en un ejercicio circular de retroalimentación multidireccional y permanente, que busca el intercambio y el trabajo cooperante y cocreativo”. De esta forma, la comunicación debe velar por la construcción de ciudadanía brindando lugar a la participación para la construcción de un sentido compartido que aumente la cooperación entre actores.
El proceso de desarrollo de la Agenda Estratégica de Desarrollo Trenque Lauquen 2030, en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, Argentina, es una experiencia de desarrollo territorial con énfasis en comunicación pública, que desde sus inicios hasta la actualidad, ha buscado la participación, construcción de diálogos multiactorales, concertación[1] y construcción de consensos para pensar desde un pasado con ejercicio de planificación, el presente y el futuro del territorio.
El proceso de la Agenda TL 2030”
La Agenda Estratégica de Desarrollo Trenque Lauquen 2030 fue un proceso de planificación estratégica del distrito de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, que se llevó a cabo entre los años 2018 y 2023, enmarcado en los 17 ODS establecidos por Naciones Unidas. Nace como un proceso de revisión y actualización de un viejo Plan Estratégico elaborado en 1998/99, a partir de la demanda ciudadana del Colectivo Trenque Lauquen por Más Participación, quien consideró necesario en el año 2015 impulsar un nuevo proceso de planificación participativa.
La Agenda TL2030 fue liderada desde su inicio por el gobierno municipal, y recibió en una primera etapa la asistencia técnica y metodológica de la Maestría en Desarrollo Territorial[2] de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Buenos Aires. Adquirió el formato de agenda, con el fin de ser concebida como una herramienta de planificación flexible, que permitiera pasar rápidamente a la acción, incorporando el enfoque pedagógico de la reflexión - acción.
Asimismo, buscando generar un proceso de transferencia y fortalecimiento a las capacidades del territorio, se estableció una alianza con la UTN Facultad Regional Trenque Lauquen, la cual brindó recursos humanos para conformar el equipo técnico local junto a profesionales y técnicos municipales, mientras el Colectivo Trenque Lauquen por Más Participación fue considerado como socio clave en su afán de generar participación y transparencia en las políticas públicas locales.
El proceso fue respaldado por la Junta Promotora, que fue su órgano de gobernanza, constituido por una amplia gama de instituciones que representaban los intereses políticos, sociales y económicos del distrito.
En sus 5 años de vida se trabajó fuertemente el ODS17, estableciendo y diversificando alianzas que hicieran posible trascender diversas dificultades que ponían en jaque su sostenibilidad, como fueron los procesos electorales de 2019 y 2021, los cambios de gestión institucionales y la pandemia de COVID-19.
Como fruto del trabajo articulado intra e interinstitucional [3]de la Agenda TL 2030 se llevaron a cabo proyectos como “Laboratorio de Proyectos”, “Emprendedores en tiempo de Pandemia”, “Instituciones Verdes”, “Instituciones por la Igualdad de Género”, “Censo de arbolado de la ciudad de Trenque Lauquen y de la localidad de 30 de Agosto”, “Inventario de Gases de efecto Invernadero de la ciudad de Trenque Lauquen”, “Plan Local de Acción Climática”, “Planeta Vivo Futuro Activo” “Plan Regulador del Arbolado Público”, entre otros.
La comunicación dentro de la Agenda Trenque Lauquen 2030
Desde el inicio del proceso, se tuvo en claro que la comunicación, participación y sostenibilidad eran puntos sensibles y estaban íntimamente relacionados. El territorio contaba en su ADN con visión de futuro y con herramientas de planificación para llevarla a cabo, pero también con ciertas frustraciones que debían revertirse para generar nuevamente confianza que legitime y valide una nueva experiencia participativa. La experiencia de planificación estratégica realizada durante los años 1998/99 tuvo un registro muy importante en la ciudadanía y actores del territorio, y quedó instalada como proceso en la memoria local sin trascendencia equivalente en materia de acciones.
En este sentido, se debió trabajar mucho en comunicar, en poner a dialogar actores, instituciones, ideas, el territorio en su conjunto. Se tuvo que trabajar en la comunicación interna, para sensibilizar en poner este nuevo proyecto en la agenda de funcionarios y técnicos del gobierno local, y luego en la comunicación con la comunidad. Fue necesario trabajar la comunicación con la Junta Promotora, creando ámbitos de encuentro y debate que permitieran establecer prioridades y objetivos, pero también informar permanentemente sobre el avance y estado de cada proyecto implementado. Estos encuentros eran sistematizados y la información se difundía entre los miembros. Asimismo, se generaron diversas herramientas de consulta sobre temas específicos, para poder contar con información que permita tomar decisiones.
Por otro lado, el proceso requería profundizar la comunicación y diálogo al interior del Municipio, institución cuya dinámica fue históricamente dominada por segmentos estancos. Este proceso proponía romper con un modelo muy establecido de liderazgo vertical, para pasar a gestionar de manera articulada y colaborativa. Este punto requería un abordaje profundo en materia de comunicación institucional y política, que, si bien fue posible en casos aislados, no logró instalarse con la suficiente fuerza como para asegurar la sostenibilidad del proceso más allá del 2023.
Con un poco más de éxito se trabajó la comunicación con la comunidad, logrando ganar algunas pequeñas batallas, como fue la creación de las redes sociales y la creación de un micrositio en la página web municipal, que permitiera difundir la actividad de la Agenda TL2030 y generar un canal más directo con la ciudadanía. Estas herramientas fueron clave con la irrupción de la pandemia de COVID-19, dado que no fue sino a través de ellas que se concibió la participación, en el contexto de aislamiento y distanciamiento social obligatorio vivido en nuestro país
Fortalezas en la gestión de la comunicación dentro de la Agenda TL2030
Una clara fortaleza en materia de comunicación fue la incorporación de dos profesionales de la comunicación como parte del equipo técnico del área municipal de la Agenda TL2030 a partir del año 2019, una vez revalidada en las urnas la gestión municipal. Esto permitió innovar en la comunicación institucional y contar con capacidades para analizar y abordar este aspecto del proceso.
Por otro lado, plantear un modo de gestión articulada y participativa hizo posible generar y fortalecer vínculos institucionales que sostuvieron post pandemia el proceso.
Asimismo, hubo un principio de apoyo político e institucional municipal para el desarrollo de estrategias y acciones tendientes a continuar avanzando en el desarrollo de la agenda con la participación de la ciudadanía y actores estratégicos del territorio.
Objetivos logrados en el marco de implementación de la Agenda
Los objetivos que se fueron proponiendo a lo largo del proceso fueron cambiando, sin embargo, un objetivo que se mantuvo a lo largo de los 5 años fue lograr participación, convocar a la comunidad a ser parte del proceso, y ése al mismo tiempo fue un desafío en materia de comunicación.
Una meta cumplida fue lograr sostener el proceso habiendo atravesado dos elecciones y una pandemia, para lo cual se requirió instancias de comunicación desde la construcción de espacios de diálogo importantes, para establecer acuerdos y prioridades que coloquen a la Agenda TL2030 por encima de los intereses y desafíos de la coyuntura del momento.
En materia de participación, se logró involucrar aproximadamente a 300 personas de la comunidad en las actividades presenciales y aproximadamente a 1000 en redes sociales.
Ajustes y nuevas estrategias para adaptarse a un contexto cambiante. La pandemia y postpandemia
La irrupción de la pandemia permitió al proceso contar con un equipo municipal fortalecido, con capacidades profesionales específicas, y con un aprendizaje importante obtenido a lo largo del camino recorrido. Esta situación facilitó la rápida adecuación ante el nuevo escenario, partiendo de reconocer y definir los valores que subyacían en el proceso, identificándolo como un proceso vivo, endógeno y participativo. La nueva propuesta metodológica se basó así en esos conceptos.
Durante el año y medio que se había transitado desde la constitución de la Junta Promotora de la Agenda, los aspectos relacionados a la comunicación y la participación habían estado en el centro de la escena. Así, el transcurrir del tiempo fue mostrando y evidenciando el dinamismo y la condición de proceso vivo. La pandemia había dejado atrás el año electoral visualizado en principio como uno de los principales obstáculos, y dejó surgir al concepto de participación como clave para lograr la sostenibilidad, entendida como un incremento en los niveles de participación y apropiación por parte de la comunidad.
La cambiante coyuntura dejó el aprendizaje que los ajustes y nuevas estrategias en un proceso de planificación participativa deben emerger de un acto comunicativo, dado que esto permite obtener el respaldo necesario para otorgar la legitimidad que dé sostenibilidad al proceso.
El equipo municipal trabajó fuertemente en rediseñar la estrategia de comunicación para dar continuidad al proceso de la Agenda a través de diversas herramientas, haciendo posible sostener las acciones que ya habían iniciado. Así, los talleres pasaron a un formato virtual, utilizando el sistema zoom. De esta forma se pudo retomar rápidamente el calendario de actividades planificado prepandemia.
Un dato relevante es que este punto generó mucho debate al interior de la Junta Promotora, debido a la incertidumbre que causaba la instrumentación de esta tecnología para realizar un acto participativo tan importante para el proceso en cuestión. Se generaron muchas dudas respecto a la posibilidad o no de la población de acceder a la tecnología necesaria, así como también a la efectividad que se obtendría en materia de comunicación y participación, teniendo en cuenta la falta de destreza en el uso de nuevas tecnologías y la edad promedio del segmento de población que estaba participando.[4]
Sin embargo, los resultados obtenidos mostraron que esta innovación en materia de comunicación fue un claro acierto, ya que se pudo incorporar otros actores que por motivos de distancia y horarios no podían participar en el formato presencial, a pesar de los esfuerzos de llevar los talleres a las distintas localidades que conforman el distrito y forman parte del municipio. Se comprendió que este formato podría incluirse una vez que finalizara la pandemia, ya que resultaba una herramienta muy eficiente de comunicación al resultar además de bajo costo.
A su vez, se ampliaron los equipos de facilitación y sistematización de los talleres, que inicialmente contaban con el equipo local y el correspondiente a la asistencia técnica de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Buenos Aires. Se incluyeron al proceso estudiantes de la Maestría en Desarrollo Territorial de la misma universidad, quienes apoyaron en las actividades.
Por otro lado, se trabajó en los diseños y estética de las presentaciones para que las consignas de trabajo y los resultados se pudieran compartir en formatos amigables y comunicables.
Las redes elegidas como sistemas de comunicación directa se utilizaron en las convocatorias y el envío de información previamente diseñada a los fines de informar resultados de los talleres, comunicar nuevas instancias participativas, y para generar acercamiento con los/as ciudadanos/as e instituciones del territorio.
Todo este esfuerzo fue parte del desafío que tuvo el equipo encargado de continuar con el desarrollo de las actividades de la Agenda, convirtiéndose en un aprendizaje en sí mismo.
La comunicación como proceso dialógico y relacional fue la madre de las acciones, y también fue una estrategia de contener la situación de aislamiento, vincularse y dar continuidad al proceso iniciado tiempo atrás.
Algunos aprendizajes inspiradores
Uno de los principales aprendizajes que se desprenden de la experiencia de la AgendaTL2030, es la relevancia de la decisión política de los actores políticos y el aval (al menos en buena parte del proceso) a sus equipos técnicos para que las acciones que se desprenden del proceso participativo se lleven adelante a lo largo del tiempo. En este sentido, si bien puede ser válido delegar el liderazgo del proceso en equipos capacitados, se requieren acciones de respaldo que sean claramente comunicadas para inyectar energía en momentos de incertidumbre y señales claras de apoyo que permitan llevar a cabo las articulaciones inter e intrainstitucionales necesarias para mostrar resultados.
Los/as intendentes/as tienen un papel principal tanto en apoyar, validar como acompañar los proyectos del gobierno local. De esta forma se genera cierta sostenibilidad. Sin embargo, esta sostenibilidad no puede depender solamente de este actor, sino que el entramado de los actores que han participado también debe ser activo, buscando que lo que han decidido en las distintas instancias vaya encontrando su cauce. De esta forma, y por medio de procesos de diálogo debería gestionarse la sostenibilidad, entendiendo siempre que estos procesos no son armoniosos, sino que más bien implican tensiones, conflictos y la necesidad de construir nuevos consensos. De esta forma la comunicación pasa a ser parte sustancial de la sostenibilidad.
Otro aprendizaje para destacar es la necesidad de fortalecer la comunicación como forma de ampliar su carácter democrático, incluyendo y transversalizando actores y perspectivas, buscando llegar a todos con un lenguaje comprensible y adecuado, bajo formatos inclusivos y múltiples. Esto a su vez requiere de equipos técnicos formados, con manejo de herramientas y con capacidad de facilitación de la comunicación.
Sostenibilidad: continuidad del proceso de comunicación pública dentro de la Agenda Trenque Lauquen 2030
La Agenda TL2030 ha tenido cambios a lo largo del tiempo. Actualmente se están implementando algunas de las ideas proyecto devenidas en acciones concretas para el territorio. Sin embargo, el liderazgo municipal ha cambiado y el protagonismo de este proceso no es el mismo que hace dos años atrás. A su vez el equipo municipal que traccionaba las acciones y tiene el conocimiento de lo hecho ya no se encuentra trabajando en el área a cargo del proceso o en el municipio. Esta pérdida en el trayecto de vida de la AgendaTL2030 a priori es una debilidad.
Los principales actores que formaron parte del diseño e implementación de la agenda de desarrollo cuentan con la legitimidad y capacidad de diálogo para continuar demandando y trabajando con el municipio para que haya una continuidad. Quizás ese aprendizaje colectivo permita que el actor político local sostenga el proceso y lo legitime como parte de su agenda política y de política pública.
REFLEXIONES FINALES
La experiencia de desarrollo de la AgendaTL2030 nos permite identificar algunas conclusiones y reflexiones que apuntan a la relevancia que adquiere la comunicación y la sostenibilidad, que tiene una base importante en la decisión política y la comunicación política para dar continuidad a los procesos que se construyen en forma endógena y con identidad local. Al respecto, rescatamos lo escrito por Ladrón de Guevara Muñoz (2023) sobre comunicación pública y recuperación de la confianza, planteando que “para ello se debe asumir la responsabilidad de cumplir expectativas, de ser responsables con las promesas, el discurso, y lo que es más importante, lograr coherencia entre lo que las administraciones y autoridades públicas dicen que harán (discurso) y lo que verdaderamente realizan (acciones).
En el desarrollo e implementación de la Agenda TL2030, la comunicación ha sido un facilitador, a través de ésta se ha podido propiciar espacios de diálogo entre actores y agentes territoriales y extraterritoriales, brindado la oportunidad de otorgar voz y participación para la construcción de sentidos y búsqueda de consensos sobre las cuestiones que hacen al desarrollo desde una perspectiva propia, local.
Definitivamente la comunicación en procesos de desarrollo territorial es “aquella que facilita los procesos de diálogo a través de los cuales las personas definen quiénes son, qué desean, qué necesitan y cómo pueden actuar colectivamente para satisfacer sus necesidades y mejorar sus vidas. Apoya a los procesos de toma de decisiones y acción colectiva en las bases de la sociedad y construye ambientes de comunicación favorables al crecimiento del poder de la sociedad”. (Juan Díaz Bordenave, citado en INTA, 2008:19).
Como experiencia y aprendizaje del proceso se destaca que cada avance en la gestión del desarrollo de la Agenda en forma participativa y colaborativa construye ciudadanía y afianza la identidad territorial. Dragon (2004) plantea que “la comunicación intercultural se enriquece con cada experiencia de comunicación alternativa y participativa. El conjunto ofrece riqueza y diversidad, mientras amalgama los valores de la identidad cultural (...). En estos tiempos de globalización o “bobalización”, mientras las ciudades se dejan arrastrar a la canaleta de la cultura homogenizante, la resistencia se encuentra en esos miles de experiencias de comunicación comunitaria y de participación ciudadana”.
La comunicación pública se convirtió en un proceso y herramienta necesarios y por demás relevantes para la gestión de la Agenda. Esto requirió de personas y sobre todo líderes políticos que interpreten y comprendan su entorno, generen espacios para el diálogo multiactoral. Para dar sostenibilidad a los procesos de este tipo sería una buena práctica que estos líderes puedan transferir este saber y delegar en sus equipos técnicos y a sus sucesores políticos marcando una forma de hacer desarrollo con la ciudadanía, tomando decisiones concertadas en búsqueda de un futuro mejor para el territorio. A su vez, es un desafío y una apuesta a la sostenibilidad de los procesoes, que los equipos técnicos estén formados en los temas de comunicación y desarrollo, además de ser personas con capacidades para la facilitación de procesos en los territorios. Ahí es importante resaltar que “los procesos de cambio social necesitan de un nuevo comunicador que facilite el diálogo intercultural (Dragón: 2004), promueva el diálogo entre actores, facilite los procesos por medio de acciones para el desarrollo territorial. Facilitar también es escuchar.
La facilitación en proceso de desarrollo territorial con foco en las personas permite transformar las prácticas participativas antidialógicas, en procesos participativos transformadores, incentivando a la participación como acción política, convirtiendo la facilitación en un espacio de concientización y praxis crítica. A su vez, permite reconocer y revalorizar los conocimientos, recursos y capacidades de los actores locales desde el mismo proceso relacional y dialógico.
Referencias Bibliográficas
ALBURQUERQUE, Francisco (2014) EL ENFOQUE DEL DESARROLLO ECONÓMICO TERRITORIAL. Programa ConectaDEL www.conectadel.ar
ALFARO MORENO, Rosa María (1993). La comunicación como relación para el desarrollo, en Una comunicación para otro desarrollo. Lima, Calandria.
(2017). AL VUELO DE UNA CALANDRIA. 5 rutas en la búsqueda de una comunicación para otro desarrollo
DÍAZ BORDENAVE, Juan (1977). Comunicación y desarrollo rural. París, UNESCO.
(sin fecha) De la información agrícola a la comunicación para el cambio social.
(1994). - Participative communication as a part of building the Participative Society, in Shirley A. White, K. Sadanandan Nair y Joseph Ascroft (org.) - PARTICIPATORY COMMUNICATION - Nueva Delhi, India, Sage Publications.
CIMADEVILLA, Gustavo (2008). Trayectos y grises de las teorías y de las prácticas en comunicación y desarrollo, en Thornton, Ricardo y Cimadevilla, Gustavo (editores): Grises de la extensión, la comunicación y el desarrollo. Buenos Aires, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria - INTA.
DRAGON, Alfonso Gumuncio (2004). El cuarto mosquetero: la comunicación para el cambio social. Fundación Universidad del Norte. https://www.proquest.com/docview/1439346215?sourcetype=Scholarly%20Journals
FREIRE, Paulo (1969). La educación como práctica de la libertad. México: Siglo XXI.
(1970). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI.
(1973). ¿Extensión o comunicación?: la concientización en el medio rural. México: Siglo XXI.
LADRÓN DE GUEVARA MUÑOZ, Liliana (2019) ¿Qué es la comunicación pública?: cocreando democráticamente desde la administración y con la ciudadanía. UIM.
(2023). La comunicación pública como herramienta estratégica para el desarrollo local. Revista Iberoamericana de Gobierno Local. ISSN: 2173-8254 https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/139811/1/Ladron-de-Guevara_2023_RIGL.pdf
POZZO, Juan. Pensamiento crítico. Comunicación y desarrollo: Los aportes de Juan Díaz Bordenave. QUÓRUM ACADÉMICO Vol. 14 Nº 2, Universidad del Zulia. https://www.redalyc.org/pdf/1990/199053182004.pdf
SAZ, Mijal (2012). Actores, redes y territorio: las alianzas en la construcción de proyectos comunes. ConectaDEL. https://conectadel.ar/actores-redes-y-territorio-las-alianzas-en-la-construccion-de-proyectos-comunes/
[1] Para esta tarea de concertación, que es tan compleja como necesaria, es preciso que aquellos responsables de conducir las comunidades puedan detectar un punto de partida que posibilite emprender iniciativas consensuadas y que muestren a los agentes locales los intereses comunes para arribar a un pacto implícito o explícito y trabajar en una estrategia de desarrollo territorial.”. (Costamagna, Pablo: 2008 en Saz: 2012)
[2] https://www.frba.utn.edu.ar/posgrado/maestria-en-desarrollo-territorial/
[3] La articulación al interior del Municipio se llevó a cabo con las Direcciones de Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Espacios Verdes, el Polo Científico Tecnológico, la Subsecretaría de Producción, el Ärea de Género, Área de Juventudes, la Dirección de Zoonosis, la Dirección de Servicios Sanitarios, la Oficina de Empleo. Articulaciones interinstitucionales fueron con el Ente Descentralizado de 30 de Agosto, Jefatura Distrital de Educación, UTN FRTL, INTA, Sociedad Rural de TL, Sociedad Rural de 30 de Agosto, Banco Credicoop, Colectivo TL x más Participación, Cooperativa Eléctrica de TL, Honorable Concejo Deliberante, Cámara de Comercio de TL, Escuela Agropecuaria N°1 Manuel Belgrano, Escuela Agropecuaria Padre Castellaro, Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC)
[4] La edad promedio de las personas que participaban durante la etapa prepandemia era de 38 años. Post pandemia se logró llegar a través de las redes sociales a los segmentos de entre 25 y 34 años (19.7%), 18 a 24 años (3.7%) y 13 a 17 años (0.5%)
Es Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Regiomontana, Monterrey México, doctora en Desarrollo Local por la Universidad de San Martín UNSAM en convenio con la Universidad Autónoma de Madrid UAM, se ha especializado en un Curso sobre Acceso y Aplicaciones de las TIC para el Desarrollo Humano con énfasis en e-Learning, Escuela Virtual de Programa de Naciones Unidas para el Desarro