Vox Locális se renueva. Recorre su historia y súmate a este instrumento de comunicación UIM
Somos las historias que nos contamos y las narrativas que otros construyen alrededor de nosotros. Los territorios, además de poseer características geográficas y ambientales, también se configuran mediante sus narrativas.
Nuestra identidad, al igual que la de nuestras comunidades, se desarrolla a partir de experiencias compartidas, de los recuerdos que atesoramos y de las interpretaciones que hacemos sobre aquellos eventos. Así, una ciudad no solo narrará la historia de su fundación, sino que también conmemorará fechas y eventos significativos, tal como celebramos aniversarios y logros en nuestra vida personal.
La manera en que estas historias se comunican y se conservan también juega un papel crucial. Existen diversas herramientas y medios —museos, libros de historia, literatura, fotografía, y la transmisión oral de relatos—, existen también narrativas cotidianas, microhistorias suspendidas en el aire que contribuyen a la atmósfera de identidad local.
La comunicación en procesos de desarrollo local se centra en este fenómeno. Persevera en transformar las narrativas existentes, llevando el foco a nuevas historias y a la construcción de nuevos relatos mediante espacios de colaboración y diálogo, ofreciendo nuevos enfoques para interpretar nuestro entorno y registrando eventos que lo transforman.
Así, la comunicación para el desarrollo se convierte en una estrategia esencial para proponer nuevas narrativas, haciendo espacio para la memoria y el imaginario colectivo de nuestras comunidades. Su importancia radica en su capacidad para articular y fomentar la transformación desde la identidad local.
La comunicación en procesos de transformación debe entenderse como un fenómeno policéntrico y simultáneo que tiene lugar en múltiples espacios de encuentro. No se trata de un único liderazgo, no es una campaña o estrategia aislada.
Los espacios de comunicación para la transformación involucran a la ciudadanía, que, en su vida cotidiana, comparte noticias, interactúa con organizaciones y crea historias colectivas. También incluye a los medios de comunicación y periodistas locales, quienes amplifican estas narrativas y las conectan con otras, generando contenido que resuena en distintos sectores de la población. Los espacios educativos, culturales y sociales recontextualizan estas historias a través de la creatividad, el análisis crítico y la interacción con diferentes saberes y procesos culturales. También se ven involucradas las empresas que, en un contexto de competitividad y colaboración, proyectan la identidad local y la enriquecen con las experiencias de otros sistemas productivos. Asimismo, el papel de los gobiernos locales es fundamental para la articulación de perspectivas y necesidades diversas; es a través de espacios de representación ciudadana que se crean agendas estratégicas de desarrollo, se construyen consensos y se debaten iniciativas, su rol es clave para la integración de un rumbo, que acompañe con acciones las prioridades que ayuden a consolidar la identidad local para beneficio de sus habitantes y de su marca territorial
Esto no implica que la comunicación para el desarrollo no pueda ser planificada ni profesionalizada; de hecho, es esencial contar con personas capacitadas que posean conocimientos técnicos y sensibilidad humana para diseñar estrategias que propicien cambios significativos y superadores en la narrativa local.
En este sentido, la comunicación para el desarrollo aporta conocimientos y herramientas, mientras que sus profesionales desempeñan un papel estratégico como amplificadores, conectores y catalizadores de cambio.
Dependiendo del contexto, las motivaciones, la institución promotora y el impulso requerido en cada comunidad, se implementarán estrategias y planes de acción específicos que activarán las siguientes funciones de la comunicación:
Conclusión
Este recuento busca inspirar a los profesionales de la comunicación, recordándoles que su trabajo no es un esfuerzo aislado, sino que requiere una articulación significativa entre agencias, claridad política de gabinetes de comunicación, coordinación con instituciones de cooperación al desarrollo y la comprometida labor de periodistas y comunicadores en organizaciones e instituciones locales.
Además, es un llamado a la reflexión para que los gobiernos subnacionales evalúen las capacidades técnicas en sus gabinetes y sigan impulsando la necesaria profesionalización de sus equipos de comunicación pública. Capacitar a sus equipos en técnicas de mediación y en el uso de herramientas digitales es invertir en la formación de profesionales que desempeñarán un papel más efectivo como facilitadores del cambio, conectando a diversos actores y catalizando iniciativas que respondan a las realidades locales. Asimismo, desarrollar alianzas estratégicas entre gobiernos locales, organizaciones civiles, empresas y medios de comunicación contribuirá a crear un contexto comunicativo robusto que fomente un clima de colaboración e intercambio de recursos necesarios para impulsar la transformación territorial.
En conclusión, la comunicación en procesos de transformación territorial es un elemento clave que nutre y redefine nuestras identidades locales. A través de la amplificación de voces, la conexión entre actores y el papel de catalizadores del cambio, es posible reimaginar y reinventar los relatos que conforman nuestros territorios. Al reconocer y valorar las narrativas de cada individuo y comunidad, se construyen sociedades más solidarias y resilientes que reflejan la diversidad y riqueza de sus experiencias. Es a través de este esfuerzo colectivo que podremos avanzar hacia un futuro donde las historias compartidas no solo resuenen, sino que también inspiren y guíen nuevas transformaciones para el desarrollo sostenible y equitativo de nuestras localidades.
Mónica Muñoz.
Especialista en Comunicación, Desarrollo y Sustentabilidad. Consultora en comunicación y asistencia técnica para proyectos de cooperación internacional al desarrollo. Su experiencia incluye colaboraciones con el BID, GIZ, IICA, CEPAL y UIM, así como asesoría en el sector privado. Actualmente es colabora en Mesopartner como punto focal para América Latina y es integrante del equipo asesor de la Red Ibercomp de la UIM.
Es Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Regiomontana, Monterrey México, doctora en Desarrollo Local por la Universidad de San Martín UNSAM en convenio con la Universidad Autónoma de Madrid UAM, se ha especializado en un Curso sobre Acceso y Aplicaciones de las TIC para el Desarrollo Humano con énfasis en e-Learning, Escuela Virtual de Programa de Naciones Unidas para el Desarro